Joven,
simpático, y a poco de ser papá, Martí Fló
se apareció por el Hotel Victoria de Barcelona, donde me estaba
hospedando, apenas pasadas las 21:30, hora acordada para encontrarnos
el jueves 11 de julio de 2002. Allí nos dimos un abrazo, y le
pedí al encargado de recepción que nos sacara la foto
que adjunto.
En
su flamante automóvil, donde nos aguardaba su esposa (que tenía
fecha para el 29 de julio, día en que la pequeña Helena
vería la luz), nos dirigimos a un elegante restaurant, que sirvió
de marco para la amable charla. Al momento de escribir este artículo,
la hija de Martí aún no llegaba al mundo, pero cuando
Uds. lo lean, Helena habrá incrementado en un dígito más
la cantidad de habitantes de nuestro planeta azul.
El
primer recuerdo, como no podía ser de otra manera, fue para el
fundador del CEI y pionero de la ovnilogía española, Don
Antonio Ribera, o Antony si usamos su nombre en catalán. Entre
otras actividades e intereses, me decía Martí que Ribera
fue un impulsor de las actividades marinas subacuáticas y de
la arqueología marina, llegando a ser amigo personal de Jacques
Cousteau. Entonces recordé que en mi biblioteca tengo un pequeño
librito sobre el tema de la Atlántida, que al leerlo deduje que
lo había escrito Ribera, aunque lo publicó usando el seudónimo
de "Antony Simmons".
Como
ha sucedido ya con algunas instituciones oficiales, y está sucediendo
con muchas instituciones privadas dedicadas al tema OVNI, los tiempos
actuales no son propicios ni alientan tal actividad, ya que no ocurren
denuncias, y no hay por tanto ningún caso que investigar. No
olvidemos que este año se hizo famoso el cierre de una entidad
británica, lo que da un ejemplo de lo sucede.
El
CEI prácticamente
ha dejado de estar activo. Su gente no se reúne con la frecuencia
y asiduidad con que lo hiciera otrora. Pero -y esto es una virtud que
hay que reconocerles a los colegas catalanes- siguen editando "Papers
d' Ovnis", un boletín que aparece cada dos meses. Una forma
de decir "aún estamos". Lo más serio que se
hace en ovnilogía en España está congregado en
la Fundación Anomalía, cuyo principal mentor es nuestro
colega y amigo Vicente-Juan Ballester Olmos, el hombre de Valencia.
De
no haber sido por ciertas circunstancias que determinaron que hubiese
de modificar mi viaje de regreso a Estados Unidos, todos mis planes
estaban ya trazados para un encuentro con Vicente-Juan y algunos otros
colegas, en Valencia. Ello iba a suceder el sábado 13 de julio.
Lamentablemente no pudo ser, y siento que se perdió una preciosa
oportunidad de un diálogo a muy buen nivel.
Pero
Martí también me puso al tanto de algunas otras facetas
de la ufología hispana y afines en la actualidad. Por ejemplo,
un dato folklórico: Un 11 de junio, hace ya varios años,
Rafael Farriols, que junto a Ribera escribiera "Un caso perfecto",
aquella memorable obra sobre el tema "Ummo", dijo haber recibido
un "mensaje" en el cerro Montserrat, todo un símbolo
para los catalanes. Pues desde entonces, cada 11 de junio, un montón
de gente se congrega en el lugar. A Farriols le acompaña un grupo
de seguidores con los cuales dialoga allí. Pero muchos otros
grupos se dan cita, cada quien con sus adherentes, como en una especie
de feria o romería.
Juan
José Benítez, con las mejores relaciones con la Editorial
Planeta, hoy por hoy la más importante de España, se ha
hecho millonario con la publicación de sus libros que, como todos
sabemos, ya no abordan el tema OVNI. También hay un grupo de
escritores y periodistas que están nucleados en torno a Benítez,
y que se dedican sistemáticamente a atacar a la Fundación
Anomalía, o a Ballester, lo cual no ha de sorprender, pues la
racionalidad no es bien recibida, especialmente por aquellos que necesitan
explotar la credulidad de la gente, porque de eso viven.
Martí
me preguntó a su vez por el CIOVI. Y su primera interrogante
como para verificar lo ya sabido, era si efectivamente yo había
sido el fundador del Centro, a lo cual le respondí que sí,
y le conté la historia de cómo había surgido mi
interés en el tema, cuáles fueron mis primeros contactos
epistolares, y cómo hubo una reunión fundacional el 29
de abril de 1958, debido a lo cual se consideran co-fundadores otros
amigos y colegas, como Hermann Jegerlehner, fallecido, o Germán
S. Vázquez.
Sobre
la realidad actual del Centro en Uruguay, le dije que yo no estaba en
condiciones de darle una imagen precisa, pues si bien viajo a mi país
natal cada año y me reúno con los colegas y amigos del
Centro, hace 13 años que estoy en Estados Unidos, y no puedo
materialmente seguir de cerca lo que el Centro hace o no hace.
Pero
tengo la impresión de que si bien hay cierta actividad de difusión,
como charlas, especialmente a grupos de estudiantes de secundaria, y
de tanto en tanto se da alguna entrevista a los medios, no hay actividad
de investigación o estudio de casos, aún de casos viejos,
o revisión de los que oportunamente se investigaron.
A
ello ha de sumarse una muy difícil situación económica
por la cual atraviesa actualmente Uruguay, en buena medida por problemas
estructurales internos que no han sido resueltos, y también como
reflejo de la enorme crisis argentina. Y esta situación difícil
no es la más propicia para que la gente disponga de tiempo libre
y lo dedique a los OVNIS.
Por
otra parte, tampoco se registran avistamientos y considero personalmente
que el Centro, con el aporte hecho hace años a la Inspección
de Enseñanza Secundaria en la materia Astronomía, proveyendo
de material para que profesores y alumnos pudiesen considerar adecuadamente
el tema OVNI, y con las conferencias dictadas periódicamente
en distintos ámbitos, más las que yo doy cuando voy a
Uruguay, generalmente en el Planetario de Montevideo, ha ido creando
conciencia en la gente, y una actitud más adecuada.
En
resumen, que cuando una persona se enfrenta con algo que parece a primera
vista extraño, puede tener en cuenta una serie de conocimientos
difundidos, y comienza un proceso de razonamiento lógico que,
en general, le permite identificar lo que está viendo. Por lo
menos, no va a salir corriendo a llamar por teléfono a algún
canal de televisión, o a alguna radio. Primero se va a plantear
interrogantes lógicas, y en todo caso, discretamente, se comunicará
con el Centro o con la comisión de la Fuerza Aérea, la
CRIDOVNI. En otras palabras, hemos hecho nuestro aporte y lo seguimos
haciendo para una actitud madura respecto del público.
En
cuanto a mi libro "OVNIs: La Agenda Secreta", sobre el cual
también me inquirió Martí, le informé que
por razones muy prácticas, he suspendido totalmente su envío
y estoy elaborando pacientemente una segunda edición. Ello implicará
hacer algunos trámites y averiguaciones, y veremos qué
carácter asume finalmente la obra. Entre otras cosas, porque
ya he dado conferencias y charlas sobre la base del material contenido
en el libro, y ello va conformando un panorama distinto. En lugar de
un libro cibernético, va llegando a ser una recopilación
de clases y charlas dictadas.
La
noche fue cayendo sobre Barcelona, al punto que empezamos el nuevo día
conversando. Cuando llegué al hotel era la una de la madrugada
del viernes 12, y aún tenía que enviar un par de informes
a Washington, ya que mi viaje a la capital catalana fue motivado por
la cobertura de la XIV Conferencia Internacional sobre el SIDA, pues
soy periodista de profesión y de ello vivo.
Cuando
finalmente me dispuse a descansar, sobre las 2 y cuarto de la madrugada,
me sentí muy feliz de haberme encontrado con Martí y su
esposa, y de haber pasado gratos momentos en su compañía,
merced a su invitación.